
Mira esta imagen y dime si se mueve de izquierda a derecha: en efecto, ¡así es! Pero, ¡no, espera! Si resulta que no, que se mueve al revés, de derecha a izquierda. ¿Cómo me pude equivocar la primera vez? Pero, ¡mil millones de millones de diablos! Si resulta que mientras la estoy mirando que se mueve de izquierda a derecha de repente cambia de sentido y va y se mueve de derecha a izquierda. ¡Y ahora la cosa va a peor! Se mueve de repente en un sentido y de repente en el otro. ¡Es enloquecedor! En realidad se mueve en ambos sentidos a la vez. ¿Qué es lo que pasa aquí?
Quizás nos aclare algo la situación la célebre historia budista de "La bandera y el viento":
Un maestro zen volvía de su paseo matinal cuando, en el portal del monasterio, encontró a dos monjes discutiendo ante una bandera con la efigie de Buda que ondeaba al viento.
- ¡Lo que se mueve es la bandera! -gritaba uno.
- ¡No, lo que se mueve es el viento! -contestaba el otro.
- ¡Te equivocas absolutamente!
- ¡Tú ves la consecuencia pero no la causa!
La discusión fue subiendo de tono hasta llegar casi a las manos. Pero entonces vieron que había llegado su maestro, y los dos le preguntaron al unísono:
- Maestro, ¿qué es lo que se mueve, la bandera o el viento?
- Ni una cosa ni la otra -concluyó-, es vuestra mente lo que se mueve.
§ 555 §
Quizás nos aclare algo la situación la célebre historia budista de "La bandera y el viento":
Un maestro zen volvía de su paseo matinal cuando, en el portal del monasterio, encontró a dos monjes discutiendo ante una bandera con la efigie de Buda que ondeaba al viento.
- ¡Lo que se mueve es la bandera! -gritaba uno.
- ¡No, lo que se mueve es el viento! -contestaba el otro.
- ¡Te equivocas absolutamente!
- ¡Tú ves la consecuencia pero no la causa!
La discusión fue subiendo de tono hasta llegar casi a las manos. Pero entonces vieron que había llegado su maestro, y los dos le preguntaron al unísono:
- Maestro, ¿qué es lo que se mueve, la bandera o el viento?
- Ni una cosa ni la otra -concluyó-, es vuestra mente lo que se mueve.
§ 555 §










2 comentarios:
Increible historia. Los cuentos Zen son extraordianarios. En tan pocas palabras, cuanta sabiduría. Y siempre hay alguien, el maestro, que está aqui para iluminarnos. Esto es muy tranquilizador. Es una sensación de paz, ya que me siento menos sola, menos perdida cuando leo historias Zen.
Entonces es mi mente la que hace mober la nuria? Es increible.
Y piensa que en los cuentos zen sobran las palabras, no intentan definir la cosa sino sugerirla.
Y bueno, desde luego tu mente tiene algo que ver en el proceso del movimiento de la noria, que es lo que se nos escapa a todos los occidentales. Nos alienamos de las cosas, las dividimos en sujeto y objeto y nosotros creemos ser los sujetos pasivos de unos procesos externos a nosotros mismos, lo cual es ... una ilusión. Sujeto (tú, tu mente) y objeto (la noria) son un mismo proceso cognitivo (son no dos).
Un abrazo
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