Todos estamos conectados

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sábado 6 de febrero de 2010

La vida es sueño


Soñar es pensar dormido.
Pensar es soñar despierto.

domingo 31 de enero de 2010

Interdependencia


Ver el universo en un grano de arena,
y un paraíso en una flor salvaje,
tener el infinito en la palma de la mano,
y la eternidad en una hora.

- William Blake -

Después de unos días de silencio "blogero" retomamos la cuestión exactamente donde la dejamos en anteriores posts y seguimos profundizando en el "todos estamos conectados" con este magnífico resumen que encontramos en el libro "El infinito en la palma de la mano" escrito a medias entre Matthieu Ricard (monje budista) y Trinh Xuan Thuan (astrofísico y divulgador científico):

"El concepto de interdependencia va al corazón de la realidad y sus implicaciones son enormes. La pregunta es sencilla y fundamental: ¿puede una "cosa" (mejor sería decir fenómeno) existir de manera autónoma? Si no, ¿de qué forma y hasta qué punto los fenómenos del universo están interconectados? En física, el fenómero EPR y el experimento del péndulo de Foucault señalan que la globalidad constituye la esencia misma de la realidad. Si las cosas no existen "en sí mismas", ¿qué conclusiones podemos sacar de lo vivido? Para el budismo, la respuesta se encuentra en la noción de interdependencia".

"El budismo rechaza la existencia de entidades independientes para llegar a la noción de relación y causalidad recíprocas: sólo en relación y en dependencia con otros factores puede producirse un acontecimiento. Significa la ausencia de entidades autónomas como componentes de la realidad."

"Se puede vivir perfectamente la experiencia de un fenómeno sin por ello otorgarle una existencia propia. El budismo no cae en el nihilismo, sino que ve el mundo como un amplio flujo de acontecimientos vinculados unos con otros y que participan todos unos de otros. Nuestro modo de percibir ese flujo cristaliza ciertos aspectos de esta globalidad de manera puramente ilusoria y nos hace creer que se trata de entidades autónomas de las que estamos totalemente separados."

Y añado yo el famoso ... nadie es nada por sí mismo, sino en relación a.

§ 555 §

sábado 23 de enero de 2010

Oroborus


El tiempo que todo lo devora
terminará por devorar al tiempo

- Proverbio hindú -

jueves 21 de enero de 2010

Todos estamos conectados

Muy a menudo llegamos a sentir una abrumadora soledad existencial que nos angustia. Pensamos que estamos solos en este mundo. El universo nos ignora. No formamos parte de él. Creemos ser un organismo que acaba justamente donde acaba nuestra piel. Más allá de nuestra piel, nos decimos, está lo otro, un mundo hostil ajeno a nosotros del que no cabe sino defenderse con uñas y dientes. Esta pesimista y errónea visión de nuestro lugar en el universo es típica del modo de pensar occidental: nos sentimos alienados de la naturaleza, creemos no formar parte ella.

El curioso vídeo que he encontrado estos días por internet (Symphony of Science), una curiosa mezcla de techno y rap, con imágenes de Carl Sagan,

nos proporciona un soplo de aire fresco en estos angustiosos días tras el terremoto en Haití, y nos recuerda la que es una de las verdades fundamentales del budismo: nada existe por sí solo, todo está interconectado. El vídeo de Symphony of Science es un sincero intento de unificar ciencia y metafísica a través de la música y consigue plenamente transmitir el alegre y místico mensaje: ¡no estamos solos! ¡somos parte de todo! Incluso hay un momento en el vídeo en que uno de los personajes se exalta y habla de ir por las calles gritando la buena nueva: ¡todos estamos conectados! Además el montaje musical tiene bastante valor por sí mismo, por lo que pongo esta "canción" como jukebox de esta semana. ¡A ver si nos animamos!

Y es que la ciencia tiene como método de estudio el análisis de de las cosas: divide las cosas en partes y las analiza. En cambio, en lo que fracasa estrepitosamente es en la síntesis. ¡No vuelve a recomponer lo que anteriormente había dividido! ¡Lo deja hecho cachitos! ... como si el mundo estuviese compuesto de partes sin relación entre sí, lo cual es estrictamente falso puesto que: ¡todos estamos conectados!

Y finalizo el post con uno de los más famosos sutras budistas que nos propone una forma mística pero en cierto modo mucho mas cabal de ver el mundo (el universo):

Muy lejos, en la morada celeste del gran dios Indra, hay una red maravillosa que ha sido colgada por algún ingenioso artífice, de un modo tal que se extiende indefinidamente en todas las direcciones. De acuerdo con los extravagantes gustos de las deidades, el artífice ha colgado una joya brillante en cada nudo de la red, y como ésta es infinita, las joyas lo son también. De noche brillan como estrellas luminosas, y son algo asombroso de contemplar, porque podemos mirar de cerca cualquiera de estas joyas y ver reflejarse en su pulida superficie todas las otras joyas de la red, infinitas en número. No sólo eso, sino que cada una de las joyas reflejadas refleja a su vez a todas las demás joyas. Toda la red está representada dentro de cada joya, del mismo modo que cada objeto del mundo no es sólo él mismo, sino que incluye a todos los demás objetos y de hecho es todos ellos.

- Avatamsaka Sutra -


§ 555 §

domingo 17 de enero de 2010

Confundimos el mapa con el territorio


Y llegamos a creer en la existencia real de las fronteras y los países. El mapa es una representación mental y por tanto irreal de un territorio. El territorio es lo que es: en la foto de más arriba podemos ver una foto por satélite de la isla donde se acaba de producir un terremoto que ha segado la vida de más de 100.000 seres humanos. ¿Alguien es capaz de decirme dónde está esa frontera que proclamamos que divide dos paises llamados Haití y República Dominicana? Porque yo sólo veo una (UNA) isla.

Las fronteras son líneas imaginarias (a las que nosotros tratamos desesperadamente de dar existencia real mediante alambradas).

Retiremos pues todas las "alambradas mentales" que rodean nuestro corazón y tratemos de ver la genuina realidad: 100.000 seres humanos acaban de perecer en un desastre inimaginable y muchos más están heridos y necesitan ayuda urgente. ¿Qué podemos hacer nosotros para aliviar tanto sufrimiento?

Porque a fin de cuentas en eso consiste el budismo. No se trata de hacerse "pajas mentales" con elaborados argumentos metafísicos, sino en conseguir ver la realidad tal cual es y ver qué se puede hacer para aliviar los sufrimientos de los demás seres humanos.

§ 555 §

viernes 15 de enero de 2010

Ser conscientes del paso del tiempo


La meditación nos ayuda a ver la naturaleza verdadera de las cosas, que es el cambio. Y una de las mejores maneras de ser consciente de los cambios es observar nuestra propia respiración, que es una de las técnicas de meditación más conocidas.

El tiempo es solamente un concepto inventado para intentar explicar el proceso de cambio, o en términos budistas, la impermanencia.

Nada es como era.

El aliento que espiras es irrecuperable.

§ 555 §

martes 12 de enero de 2010

Jukebox: Alabina - Habibi de mis Amores

Nueva semana, nueva canción ... ¡que no pare la música!

La canción de esta semana, "Habibi de mis Amores" ("Habibi Ya Nour El Ain") es un magnífico ejemplo de los grandes resultados que se pueden alcanzar a través del mestizaje y la fusión de estilos. Los intérpretes son Alabina, un variopinto grupo francés (por localizar geográficamente el sitio donde viven), formado por la cantante solista Ishtar y los Niños de Sara.

La rubia cantante Ishtar nació en Israel y es descendiente de judíos de Egipto y Marruecos, y acabó cantando en Francia. Frecuentemente canta en árabe como en esta canción. Los Niños de Sara (Sara's Children) son cuatro primos gitanos de Montpellier (Francia) de ascendencia española llamados Antonio Contreras (cantante), Ramón Compas, Santiago Llorente y Coco que suelen cantar en español. Y su música es una fusión de estilos como música oriental, española, francesa, rai norteafricano, flamenco, y por supuesto música pop.

No me resisto a incluir en el post unos jugosos comentarios que he encontrado en el blog de un español que vive en Arabia acerca de que es esto del Habibi que resulta ser un género en sí mismo:

"Habibi viene a significar "mi amado" y representa el 33% de la letra de una canción árabe que se precie. Otro 33% se nos va con "yamil / yamila", o sea guapo/guapa y con el 33% restante se lo montan para que la canción les queda resultona. El Habibi habibi es un género en si mismo: tiene un toque aflamencao, le pese a quien le pese, y a veces unos ramalazos africanos que recuerdan al reggae que me ponen los pelos como escarpias...hay que decir que el habibi habibi egipcio y libanés es más pop, más comercial, pero el genuino habibi beduíno es triste y lastimero, como si al cantante le hubieran dignosticado una enfermedad terminal..."

La canción es de 1998 por lo que en realidad ya tiene 12 años y podríamos decir que esto de la fusión no es que sea precisamente una modernidad. En todo caso, es justo reconocer que la esencia de la música es un continuo e incesante mestizaje: cada músico se apoya en los que le han precedido ya que su música no surge de la nada sino que es influída por todo lo que ha escuchado previamente. Y ahora, en los últimos decenios, un músico puede escuchar (si le da la gana "abrir sus oídos") todo lo que es está haciendo en el planeta Tierra, lo cual en realidad sí es una auténtica novedad.

§ 555 §

lunes 11 de enero de 2010

La paranoia es una enfermedad mental


§ 555 §

domingo 10 de enero de 2010

La reina y el peón


Al final de la partida, la reina y el peón vuelven a la misma caja.

- Proverbio italiano-


Este incisivo proverbio desenmascara las dos principales ilusiones con las que nos autoengañamos: la inmortalidad (las cosas tienen un principio y un final, es ley universal, y duran lo que dura la partida) y la existencia de un yo-ego (no hay un yo-ego existente por sí mismo con la esencia de la "reina" o del "peón", es sólo una ilusión, pues no son sino dos trozos de madera).

§ 555 §

sábado 9 de enero de 2010

Yo y mis circunstancias


Si se dan las circunstancias apropiadas, lo hago.
Si no se dan las circunstancias apropiadas, las hago.

- Hata Zenji -


Nuestra propia mente es muy a menudo la gran manipuladora, la ilusionista que nos hace creer que no somos sino víctimas de nuestras circunstancias. Sabemos que debemos hacer algo pero lo vamos posponiendo con autojustificaciones y excusas aparentemente muy convincentes, tanto que hasta nos las llegamos a creer. Y de esta forma nunca se dan las circunstancias apropiadas para hacer algo: por la mañana es demasiado temprano, por la noche estamos demasiados cansados, en invierno que si hace frío, en verano que si demasiado calor. Si somos jóvenes ya lo haremos cuando seamos adultos y luego resulta que somos ya demasiado viejos para ello. Nos vemos como una hoja impulsada por el viento de las circunstancias sin capacidad para actuar sobre ellas.

Y no es cierto. Eso es lo que nos dice esta inspiradora frase que he leído el otro día en Menta y Canela y que se atribuye a Hata Zenji que, rastreando por internet, he averiguado que fue abad del templo budista japonés de Eiheiji que fundó el mítico Dogen.

Es importante comprender que no somos meros espectadores pasivos de las cosas que nos suceden, sino que podemos y tenemos el poder de cambiar dichas circunstancias. No somos víctimas sino agentes co-creadores de la realidad en la que vivimos.

Y, como siempre, la meditación es una maravillosa herramienta que nos puede ayudar en la tarea de desenmascarar las imposturas con las que continuamente trata nuestra mente de autojustificarse, y así llegar a aclararnos acerca de nuestros verdaderos objetivos vitales y la manera en la que podemos alinear nuestras velas con el viento de las circunstancias y hacer que éstas sean las apropiadas para el logro de nuestros objetivos.

§ 555 §