----------------------------------------L-U-C-I-E-R-N-A-G-A----------------------------------------

----------------------------------------L-U-C-I-E-R-N-A-G-A----------------------------------------

domingo, 22 de marzo de 2009

Bodhidharma, Zen, Kung Fu y Tai Chi


Había leído muchas historias acerca de Bodhidharma (el legendario fundador del budismo Zen), pero hasta hace un rato, que estaba leyendo en un libro acerca de los orígenes del Tai Chi, no he descubierto que se atribuye al mismísimo Bodhidharma la creación del Kung Fu (boxeo Shaolin).

El templo budista Shaolin se construyó hacia el año 495 d.C. y se convirtió rápidamente en el centro de los estudio religiosos de esa parte de China. Unos 80 años más tarde, un monje hindú, Bodhidharma (conocido en chino como Ta-Mo y en japonés como Damura), llegó al templo. Bodhidarma se dió cuenta de que los monjes sufrían dolores corporales tras largas horas de meditación y decidió hacer algo al respecto. Con la combinación de técnicas de respiración y movimientos físicos y su aplicación a las artes de lucha china indígena formuló una serie de prácticas basadas sobre todo en los movimientos que había observado en ciertos animales. Éstos fueron los fundamentos del Shaolin Chuan (llamado "boxeo Shaolin" o "Kung Fu" en Occidente). En el pináculo de su poder el templo Shaolin albergaba a 1.500 monjes, 500 de los cuales eran monjes "luchadores".

Posteriormente, en el siglo XII, el Tai Chi fué ideado por el monje taoísta ChangSan-Feng, que tenía la reputación de ser un maestro de Kung Fu Shaolin. Cuenta la leyenda que un día Chang San-Feng estaba meditando al aire libre cuando oyó una lucha entre una serpiente y una grulla, y se dispuso a observar. La grulla se empeñaba en clavarle el pico a la serpiente y la serpiente se retorcía y golpeaba a la grulla, la cual empujaba a la serpiente con el ala. La serpiente seguía atacando a la grulla mientras ésta esquivaba los golpes y atacaba a la serpiente sin conseguir darle. La lucha continuó sin que ninguna de las dos consiguiera vencer a la otra, hasta que al final se cansaron y cada cual se fue por su camino. Tras comprender el valor de la delicadeza y la flexibilidad frente a un ataque y aplicarlo a sus conocimientos de artes marciales, Chang San-Feng ideó un sistema que se convirtió en la base de una nueva corriente de pensamiento en las artes marciales chinas que se llamó Tai Chi Chuan. Aunque en su origen tuvo un indudable componente marcial, el Tai Chi tal como lo conocemos en occidente hoy en día ha perdido su intención marcial originaria y se hace más hincapié en su aspecto meditativo y en la tranquilidad de los movimientos.

Es muy curioso comprobar que todo lo que en el occidente del siglo XXI nos fascina de oriente proviene del budismo zen. El budismo nació en el norte de la India hacia el año 500 a.C. pero no se introdujo en China hasta 1.000 años después de la mano de Bodhidharma como hemos leído más arriba. En esa época el pensamiento chino giraba en torno al taoísmo, con el que se entremezcló el budismo dando lugar a la escuela budista Chan (meditación) que 500 o 600 años más tarde se introdujo en Japón con el nombre de Zen. Allí dió lugar a los Samurais, Bonsais, Judo y muchas otras tradiciones que a finales del siglo XIX y principios del XX llegaron a occidente y nos maravillaron. Es curioso constatar que toda la "magia" de oriente procede de esa "maravilla imposible de expresar mediante las palabras" que impregna el zen.

§ 555 § eL lOcO

No hay comentarios: