El maestro ve las cosas tal cual sonsin intentar controlarlas.
Deja que sigan su propio curso
y reside en el centro del círculo.
(Tao Te Ching - 29, final)
Ecuanimidad. La misma palabra ya lo dice todo, porque implica dos términos: equilibrio y ánimo, es decir: ánimo equilibrado.
La persona ecuánime sabe que todo muda y nada permanece. Todo gira y hay que saber ponerse en el centro de la rueda para permanecer equilibrado y no dejarse agitar por los acontecimientos cambiantes.
§ 555 §










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