------------------------------------L-U-C-I-E-R-N-A-G-A------------------------------------

------------------------------------L-U-C-I-E-R-N-A-G-A------------------------------------

Elvis Preysley - Hound Dog (1956)

martes 13 de mayo de 2008

Zen. El eterno presente

Pensamos que el pasado limita y explica el mundo. Tendemos a creer que lo que sucedió en el pasado determina lo que pasará luego. Pero no es así: lo que siempre es la fuente del mundo es el presente. El pasado no explica nada. El pasado sigue al presente como la estela al barco, y al final desaparece.

Cuando ves un barco que cruza el océano dejando una estela a su paso, dirías que el barco es la causa de la estela. Pero si adoptas el punto de vista del zen verás que también ¡la estela es la causa del barco!

La idea es la siguiente: nunca hallarás el misterio de la creación del mundo en el pasado. Nunca fue creado en el pasado. Porque la verdad es que no hay nada más (y nunca lo hubo) que el presente. Nunca habrá otra cosa que el presente.

No obstante, la gente siempre dice, inmediatamente: "¡Espera un momento! Todo eso está muy bien, pero quiero estar seguro de que en tal y cual circunstancia, y en tal y cual eventualidad, lograré superarla. Está muy bien vivir en el presente cuando estoy sentado cómodamente en una habitación caldeada leyendo un libro, pero ¿qué haré si la cosa se pone fea? ¿Qué pasa si hay un terremoto, o si me pongo enfermo, o enferma un buen amigo, o se produce alguna catástrofe? ¿Cómo voy a superar eso? ¿Acaso no tengo que prepararme psicológicamente para que, cuando llegue un desastre, no me hunda?"

Lo más normal es que pienses que ésa es la forma correcta de proceder, pero la verdad es que no funciona muy bien. Es mucho mejor decir: "Cada día tiene bastante con su inquietud", y confiar en que sabrás reaccionar adecuadamente cuando te veas inmerso en una catástrofe. Pase lo que pase, lo más probable es que tengas que improvisar, y la falta de valor es, en realidad, falta de confianza en ti mismo. Estás bien dotado de cerebro, músculos, sensibilidad, inteligencia; confía que podrás afrontar las circunstancias sean cuales fueren.

El zen habla de ésto. Estudiar zen alterará la forma en que reaccionas ante las circunstancias a medida que surjan. Espera y verás cómo superas cualquier eventualidad que se te cruce en el camino. Si realmente sabes como vivir desde tu centro, vives ahora, y sabes que ahora es el origen de todas las cosas. De esta manera tienes muchas más posibilidades de ser capaz de afrontar lo imprevisto que si no dejas de preocuparte por el tema, meditando en las lecciones pasadas y en las posibilidades futuras.

(Otro superinteresante extracto del libro de Alan Watts "Tao y Zen". Watts se ha convertido en mi "gurú personal", con su extraordinario don de hacer inteligible para occidente el zen y con su total falta de devoción. Estos posts son como un cuaderno de apuntes, un semillero de ideas y conceptos que me ayude en mi evolución personal y que también, espero, puedan servir de algo al que los lea)

§ 555 § eL lOcO